Recetas · Plato · 55 min · 6 personas
Sopa de cebolla con pan de espelta
Cebolla pochada despacio, espesada con harina de espelta y gratinada con pan de espelta y queso. Hildegarda solo aprobaba la cebolla bien cocida.
Por qué esta receta
Hildegarda tenía una opinión clara sobre la cebolla: cruda, dañina; cocida, buena para sanos y enfermos. Esta sopa la lleva al extremo de la cocción lenta y aprovecha el pan de espelta duro de días anteriores. Casa Santa Hildegarda apunta que en su tradición sirve también para saber cómo anda el estómago.
Ingredientes y preparación
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Del mismo huerto
Hinojo gratinado
Bulbos de hinojo cocidos despacio sobre cebolla y vino blanco, cubiertos con una salsa de nata, harina de espelta y queso, y gratinados.

Crema de calabaza con fenogreco y pelitre
Calabaza cocida con cebolla, ajo y las especias de Hildegarda, ligada con harina de espelta y servida con queso de cabra y cebollino.

Granos de espelta cocidos con yema de huevo
Grano entero de espelta, bien cocido en agua, con una yema de huevo o un poco de mantequilla y una pizca de sal. El plato que Hildegarda prescribía a quien no tenía fuerzas ni para masticar.