Recetas · Plato · 55 min · 6 personas
Sopa de cebolla con pan de espelta
Cebolla pochada despacio, espesada con harina de espelta y gratinada con pan de espelta y queso. Hildegarda solo aprobaba la cebolla bien cocida.
Por qué esta receta
Hildegarda tenía una opinión clara sobre la cebolla: cruda, dañina; cocida, buena para sanos y enfermos. Esta sopa la lleva al extremo de la cocción lenta y aprovecha el pan de espelta duro de días anteriores. Casa Santa Hildegarda apunta que en su tradición sirve también para saber cómo anda el estómago.
Ingredientes y preparación
Receta reservada