Recetas del recetario
Recetas de la tradición de Hildegarda, cada una con su fuente. Busca por nombre o por lo que tienes en la despensa.

Galletas de la alegría
Las galletas de espelta con nuez moscada, canela y clavo que Hildegarda recomendaba comer a menudo para 'alegrar el espíritu'. La receta más conocida de su cocina.

Habermus, el desayuno de espelta
Copos de espelta cocidos con manzana, canela, galanga y pelitre, endulzados con miel. El desayuno caliente con el que empieza el día en la cocina de Hildegarda.

Sopa de espelta con tomillo serpol y remolacha
Una sopa rápida de harina de espelta, tomillo serpol y remolacha cocida. Hildegarda recomendaba el tomillo serpol cocido con la comida para la piel.

Crema de calabaza con fenogreco y pelitre
Calabaza cocida con cebolla, ajo y las especias de Hildegarda, ligada con harina de espelta y servida con queso de cabra y cebollino.

Crema de hinojo
Hinojo cocido en caldo con sivesán, triturado y ligado con mantequilla y harina de espelta. Nuez moscada al final.

Granos de espelta cocidos con yema de huevo
Grano entero de espelta, bien cocido en agua, con una yema de huevo o un poco de mantequilla y una pizca de sal. El plato que Hildegarda prescribía a quien no tenía fuerzas ni para masticar.

Habermus de transición
La versión de entrada al habermus: agua caliente con unas cucharadas de granos de espelta cocidos, manzana, almendra, canela, galanga, pelitre y miel. Para empezar poco a poco con la espelta.

Hinojo en salsa de espelta y nuez moscada
Bulbos de hinojo cocidos en caldo y napados con una salsa ligera de mantequilla, harina de espelta, nata y nuez moscada. El hinojo como verdura de plato.

Hinojo gratinado
Bulbos de hinojo cocidos despacio sobre cebolla y vino blanco, cubiertos con una salsa de nata, harina de espelta y queso, y gratinados.

Muesli de copos de espelta con fruta
Copos de espelta con plátano, queso fresco o yogur, aceite de cáñamo, fruta de temporada y psyllium. El desayuno hildegardiano sin fuego.

Pan de espelta con masa madre
Dos hogazas de harina de espelta blanca e integral con masa madre, sal y agua. El pan de cada día en la mesa de Hildegarda.

Quiche de hinojo con masa de espelta
Masa quebrada de harina integral de espelta rellena de hinojo, huevo, nata y queso. Para llevar, para compartir, para el día siguiente.

Sopa de calabacín con sémola de espelta
Calabacín, zanahoria y cebolla en puré, espesados con sémola de espelta y aromatizados con pelitre y galanga. Una sopa de diario.

Sopa de calabaza con apio y granos de espelta
Calabaza y apio nabo cocidos en caldo y triturados, servidos con granos de espelta enteros que cada cual añade a su cuenco. La sopa más saciante de la semana de ayuno.

Sopa de castañas con apio
Castañas peladas cocidas con apio nabo y laurel, trituradas y ligadas con harina de espelta. La castaña era para Hildegarda un alimento para casi todo.

Sopa de cebolla con pan de espelta
Cebolla pochada despacio, espesada con harina de espelta y gratinada con pan de espelta y queso. Hildegarda solo aprobaba la cebolla bien cocida.

Sopa de garbanzos con sémola de espelta
Garbanzos cocidos despacio con apio y zanahoria, especias de Hildegarda y una cucharada de sémola de espelta para ligar. Caldosa, como debe ser.

Sopa de hinojo
Bulbos de hinojo salteados, cocidos en caldo y ligados con una yema. De las sopas que Casa Santa Hildegarda propone para la semana de ayuno.

Sopa de judías con apio y sémola de espelta
Judías secas cocidas despacio y con mucha agua, con apio en rama y una cucharada de sémola de espelta al final. Caldosa y sencilla, como pide el ayuno.

Sopa de remolacha roja con harina de espelta
Remolacha cocida y rallada en un caldo ligado con harina de espelta, con pelitre, tomillo serpol y fenogreco. La sopa roja de la semana de ayuno.

Sopa de verduras con copos de espelta
Hinojo, zanahoria y judías verdes cocidas a fuego lento, con copos de espelta y especias al final. La sopa base de la semana de ayuno hildegardiana.